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La metafísica de Aristóteles

Buena parte de los escritos de la Metafísica trataban de un tema central para la filosofía: el ser. La tradición griega ya había utilizado este concepto, que aparece en el horizonte filosófico con Parménides. Pero será Aristóteles su gran teórico y la Metafísica la obra donde nos exponga su teoría.

La metafísica aristotélica

En la Metafísica se habla de los principios de la realidad sensible que, como la materiay la forma, parecen ser estructuras fundamentales de la realidad: de la matemática; incluso hay un pequeño vocabulario filosófico en uno de estos libros; y una breve «historia de la filosofía» en el primero; pero es el ser, la esencia, los modos de ser, lo que constituye el argumento central de la obra.

La ciencia del ser

Sustancia y accidente

La filosofía primera o ciencia que busca el ser se presenta en Aristóteles como un saber caba sobre la sustancia: el ser está allí donde se da una realidad determinada con la que los sentidos se encuentran. La sustancia es algo que existe en sí mismo, individualmente. No es una colección de seres, ni algo abstracto y general. Las cualidades, por ejemplo, «frío», «pesado», no son sustancias aunque acompañan y determinan a la sustancia. Son, pues, accidentes, que pueden variar, ser distintos, en cada sustancia sin que esta deje de serlo, y que solo se dan en algo que ya es sustancia.

Materia y forma 

En su análisis de la realidad, Aristóteles descubre otra distinción. Hay algo de lo que parece que están hechas las cosas, y una hechura o forma que, sin embargo, las distingue. No existe nunca una materia sin forma, aunque puede haber superposición de formas en una materia: por ejemplo, el mármol, su forma de mármol, antes de ser estatua. 

La materia no existe como pura materia prima en el mundo real, aunque, tal vez, haya que intuir una primera materia indeterminada como fundamento último de todo ser y todo cambio.

Se plantea entonces el deseo de la materia a ser informada, como si la materia saliese en busca de su forma.

Potencia y acto 

Esta pareja de conceptos presenta una semejanza con la anterior división. Porque la forma es algo así como el acto, la energía que pone en obra la posibilidad de la materia.

Pero la potencialidad de las cosas supone que, en ellas, caben y esperan los actos la potencialidad o posibilidad de las cosas supone que, en ellas, caben y energías que se realizan. 

Hay relación y tensión entre estos dos conceptos. El estudio de la naturaleza ofreció a Aristóteles suficientes ejemplos de que las cosas encierran en sí sus propias ralizaciones: la semilla contiene ya el árbol. Todo esto no hacía sino confirmar esa concepción dinámica del mundo y de la vida.

Esencia y existencia 

Según Aristóteles, el ser expresa dos aspectos de la realidad: existencia y esencia. Desde el punto de vista de lo existencial, ser es la estructura fundamental de las cosas, su presencia real, el incluso el aparecer, su manifestación: esos árboles, esas casas, esos hombres.

Por mucho que la reflexión filosófica se haya ido «abstrayendo de las determinaciones o del ser ese primer momento masivo e indeterminado de lo real ha estado siempre presente del ser.

Pero hay también una consideración esencial y es la que va a desarrollar, de una manera original Aristóteles. Ese otro carácter del ser aparece sobre todo cuando predicamos una calidad de un sujeto: el hombre es joven; el cielo es azul. Esta presencia del ser estaba en la estructura de la lengua griega e implicaba una especie de identificación entre dos partes aparentemente separadas por el lenguaje. Los sentidos me dan una única realidad, cuando digo: «Juan es alto». Los sentidos solo me indican: «Juan», como un bloque masivo de sensaciones.

La física de Aristóteles

En la teoría aristotélica, la física es el saber que pretende explicar el movimiento. Aristóteles entiende esta inestabilidad o cambio de tres maneras:

1. Un cambio de lugar en el espacio. 2. Un cambio cualitativo en el que se transforma la materia misma, objeto del cambio.

3. Otro tipo de movimiento que no transforma las cosas, sino que las hace aumentar o disminuir.

Estos tres cambios corresponden, respectivamente, a la mecánica, a la química y a la biología o estudio del desarrollo de los organismos vivos.